jueves
abr072016

The Buddha

Original de Ecknath Easwaran:

The Buddha, the most practical of teachers, says that wisdom is essentially discrimination – the precious capacity to see what is important in the long run and then choose our course of action accordingly.

Most of us are vigilant when making big decisions, but less so when dealing with little ones. We forget the cumulative effect of all those missed “little” opportunities. It is precisely on those thousand little occasions, and over a period of time, that the mind is taught to be calm and kind – not instantaneously or by great leaps. In the ordinary choices of every day we begin to change the direction of our lives.

Traducción:

El Buda, el más práctico de los maestros, dice que la sabiduría consiste esencialmente en discriminación - la preciosa capacidad de ver qué es realmente importante para la carrera larga, y elegir nuestra ruta de acción en concordancia.

La mayoría de nosotros estamos muy alerta al tomar las decisiones importantes, pero menos al tratar las pequeñas cosas. Olvidamos el efecto acumulativo de todas esas pequeñas oportunidades desperdiciadas. Es precisamente en esas miles de pequeñas ocasiones, y sobre un cierto periodo de tiempo, que se enseña a la mente a ser amable y serena - no de forma instantánea o a grandes saltos. Es en las pequeñas elecciones cotidianas donde comenzamos a modificar la dirección de nuestras vidas.


jueves
mar012012

Artículo publicado en "La Vanguardia" escrito por la periodista Ángeles Caso.

Será porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente estas Navidades a enfermedades gravísimas. O porque, por suerte para mí, mi compañero es un hombre que no posee nada material pero tiene el corazón y la cabeza más sanos que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación –al menos la sensación– de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida.  

Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.

Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.

Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O todo. 

martes
feb282012

DINERO Y CONCIENCIA - Joan Antoni Melé

Hoy el dinero ha usurpado toda la atención de la humanidad y se ha convertido en el dios del mundo. Afrontar con sinceridad y valentía nuestra relación con el dinero es algo que nos permitirá alcanzar nuestra dimensión más humana. En este libro se analizan cuestiones como el ahorro, la crisis ecológica, social, fianciera, la banca ética, la pobreza, las donaciones...

El autor aboga por un giro en la manera de pensar y actuar para cambiar así, el modelo económico. Según Melé, el Estado, la banca, la industria se mueven a instancias del dinero que manejan los individuos, los ciudadanos, la colectividad. Por tanto, el poder del ciudadano no reside tanto en su voto, como en la dirección a la que dirija su dinero, su forma de consumir y de invertir sus ahorros.En definitiva: una llamada a asumir la responsabilidad de nuestras acciones.

Joan Antoni Melé (Barcelona 1951) estudió Ciencias Exactas y Ciencias Físicas en la Universidad de Barcelona, y más tarde Ciencias Económicas. Durante treinta años de profesión bancaria como director de una Caja de ahorros ha tenido la oportunidad de observar y conocer de primera mano la relación de las personas con el dinero, y las consecuencias que se derivan. Desde 2006 trabaja en la banca ética Triodos Bank como Director Territorial de Cataluña y Baleares, actividad que compagina con la de conferenciante de temas socioeconómicos y de humanidades y cooperación al desarrollo en proyectos de Latinoamérica.

domingo
feb262012

HOME

Estamos viviendo un periodo crucial. Los científicos nos dicen que solo tenemos 10 años para cambiar nuestros modos de vida, evitar de agotar los recursos naturales y impedir una evolución catastrófica del clima de la Tierra.
Cada uno de nosotros debe participar en el esfuerzo colectivo, y es para sensibilizar al mayor número de personas que realizé la película HOME.
Para que esta película sea difundida lo más ampliamente posible, tenía que ser gratuita. Compártelo. Y actúa.  Yann Arthus-Bertrand.